EL PROBLEMA
Una arquitectura distribuida puede generar
exposición fuera del perímetro principal.
Las organizaciones suelen incorporar servicios
digitales de múltiples proveedores para facilitar
la operación, el desarrollo y la prestación de
servicios al cliente.
Esta distribución puede generar una superficie
de ataque difícil de visualizar cuando los activos,
subdominios, APIs, entornos de desarrollo y
dependencias externas no se mantienen bajo una
supervisión centralizada.
Un atacante puede utilizar esta información para
perfilar tecnológicamente a la organización,
identificar relaciones entre servicios y encontrar
puntos de exposición que no necesariamente forman
parte del perímetro principal.