EL PROBLEMA
Para defender una organización primero
debemos entender cómo puede verla un atacante.
Saber cómo pueden atacarnos nos ayuda a saber como protegernos.
Las amenazas a la seguridad de la información
evolucionan constantemente y no siempre basta
con incorporar nuevas herramientas o servicios
de seguridad. Cuando no existe una comprensión
clara sobre que es lo qué debe protegerse, dónde
puede existir una exposición o qué significa
realmente un riesgo, las organizaciones pueden
terminar tomando decisiones con un alto nivel de
incertidumbre.
Una cultura de seguridad efectiva requiere que
las personas puedan reconocer riesgos, comprender
su impacto y adaptar buenas prácticas a las
situaciones que enfrentan diariamente.